Por: Santiago Pulido
Ruiz
Algunos comentarios sobre la
entrevista de Daniel Coronell a Iván Cepeda:
1. No hay duda de que el espacio
que mejor se le da a Cepeda para comunicar su plan de gobierno es el de la
entrevista. A diferencia de Petro, que creaba una conexión popular en plaza
pública, a Cepeda se le facilita más el desarrollo de ideas mediante conversaciones.
En otras entrevistas ha explicado que no es una limitación suya, sino una
decisión de responsabilidad política con lo que se dice y se promete. Más allá
de esto, creo que en términos estratégicos es importante tener en cuenta la
entrevista o la conversación transmitida como un recurso de campaña que ayude a
difundir las líneas generales del programa político.
2. Hablando propiamente de la
entrevista, se dividió en cuatro grandes momentos: una primera sección sobre su
formación política y trayectoria profesional; una segunda y tercera sección
sobre la valoración del Gobierno Petro y los principales ejes principales del
programa político; y una última sección sobre coyuntura electoral. A pesar de
que existen algunos vacíos en la justificación técnica de las reformas, es
evidente que Cepeda responde con solvencia cada una de las preguntas de
Coronell. Quisiera detenerme en algunos aspectos puntuales.
3. En el bloque relacionado con
su formación política, Cepeda fue lo suficientemente inteligente para defender
el proyecto del cambio dentro de la órbita de la izquierda y, al mismo tiempo,
desmarcarse de las expresiones antidemocráticas del socialismo del siglo XXI.
Lo mismo ocurre con la lucha armada, marca una diferenciación entre los
escenarios de negociación como formas de transición democrática y apertura del
régimen político y la prolongación de la guerra como una estrategia fracasada. Ese distanciamiento de los elementos más problemáticos de las experiencias socialistas realmente existentes y la reivindicación de un programa de transformación democrática de izquierdas demuestra una capacidad no solo individual, sino colectiva (del Pacto Histórico) de leer el momento político y de ajustar las expectativas de cambio a un principio de realidad nacional.
4. Sobre la valoración del
Gobierno Petro y los ejes de su programa político, Cepeda reconoce,
abiertamente, los errores en términos de nombramientos, casos de corrupción y
la crisis del sistema de salud. Pero ese reconocimiento parte, de manera
acertada, de un análisis estructural del sistema político colombiano: la
corrupción no es, simplemente, un mecanismo de gobernabilidad de este gobierno,
sino, en general, de la estructura estatal, que mantiene un sistema de
prebendas y concesiones como forma de negociación y gestión de la política
pública. Por esta razón, me parece no solo honesta, sino también rigurosa su
concepción de la corrupción como un problema sistémico y no simplemente moral.
Ahora bien, creo que también hay
algunos vacíos, sobre todo desde el punto de vista técnico y estratégico, en el
abordaje que da a la continuidad del ciclo reformista. Creo que no es
suficiente con señalar, por ejemplo, que la crisis del sistema de salud es una
consecuencia del reformismo neoliberal de los años 90', sino que es necesario,
además, justificar técnicamente la orientación de esa reforma: ¿Ese modelo
mixto apuntará, como en la reforma pensional, a recuperar capacidad de gestión
y administración por parte del sector público? ¿Qué ocurrirá con esa
intermediación financiera que promueven las EPS? ¿Se desarticularán eso
mecanismos de intermediación privada y los "empresario de la salud"
actuarán como operadores complementarios?
Otro aspecto relevante está
relacionado con la Asamblea Constituyente y el diálogo nacional. Según Cepeda,
cualquier intento de reforma constitucional debe tener como punto de partida un
acuerdo nacional. Pero cabe preguntarse: ¿ese acuerdo nacional girará en torno
a la transformación del orden jurídico neoliberal de los noventa o será lo
suficientemente amplío como para seguir conviviendo con la ambivalencia
constitucional a la que se refiere la profesora Carolina Jiménez? ¿ese acuerdo
nacional replicará la estrategia (fallida entre otras cosas) del primer período
del Gobierno Petro con la inclusión de sectores liberales en el gabinete
ministerial y que explica, en parte, el estancamiento de las reformas sociales
en el congreso?
5. Sobre el análisis de la coyuntura política, creo que la lectura de Cepeda es acertada, no solo por la entrevista con Coronell, sino también por su balance en el diario El País. Creo que entiende que el país está en medio de un proceso de transición democrática en el que dos bloques políticos disputan tanto el control del aparato estatal, como la profundidad o regresión del ciclo de transformaciones sociales. Comparto plenamente su estrategia de presentar las variaciones en las encuestas entre Paloma Valencia y Abelardo De La Espriella como una competencia interna dentro del bloque de derechas y de posicionar el programa progresista como una alternativa unitaria y con capacidad de cohesión nacional.
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